La rosa de papel

Autor Ramón María Valle Inclán

Dirección Irina Kouberskaya

Un grito de anarquismo escondido en el alcohol busca refugio en el ardiente deseo de la resurrección del amor.

El mundo de esperpentos borra la frontera del tiempo.

«Valle-Inclán rompe la moral y la ética, generando un espacio donde se evidencian las contradicciones de un modelo cuarteado, confuso y delirante.
Reconocer la fealdad abre el camino a la sensibilidad y a la belleza».

La poderosa lente de aumento de Valle-Inclán nos pone en evidencia la inmortalidad de cada uno de los pecados. En la rosa de papel, en esta macabra danza entre el marasmo de la vida y la muerte, esta reflexión no está en las palabras, está en la risa y en la carcajada que provocan las situaciones que él plantea obligando al director a perder el miedo y trabajar lo grotesco, lo descarado, arremetiéndose contra el teatro burgués y rompiendo sus normas. Él ha roto el concepto de teatro como entretenimiento. Su teatro no entretiene, su teatro transforma y despierta al héroe que cada uno tiene dentro, esto sí, un héroe muy atocinado.
Valle-Inclán, como nuevo moralista provoca una nueva reflexión sobre problemas tradicionales de la convivencia humana.

GÉNERO

Esperpento

DURACIÓN

60 min

REPARTO

Simeón Julepe – Miguel Pérez-Muñoz
La encamada – Catarina de Azcárate
La Musa – Chelo Vivares
La Disa – Rocío Osuna
La Pingona – Carmen Rodríguez de la Pica
Pepe el tendero – José María Ortiz
Mozo – José Manuel Ramos
Colaboración Especial – Jesús Chozas

Equipo Artístico

Autor – Ramón Mª del Valle Inclán

Dirección, escenografía y vestuario – Irina Kouberskaya

Iluminación – Miguel-Perez-Muñoz y Nicolás Orduna

Diseño y elaboración de muñecos – Matilde Juárez

 

Estrella Savirón

A Golpe de efecto

Una obra que pareciendo simple, está repleta de lecturas que surgen del dolor, la burla dolorosa, el esperpento y el absurdo, dando en realidad, una bofetada a las normas sociales, éticas y morales desde la mirada distorsionada o sarcástica (no por ello menos real) de los personajes. El espacio escénico es único creando situaciones de humor (bastante negro) que explotan lo grotesco. Los temas de la obra, la avaricia, la pobreza, el desprecio, la lujuria, etc., se construyen a partir de la exageración y parodia de los personajes y de las situaciones que rodean la acción, y para ello y como es habitual en las propuestas producidas en el Teatro Tribueñe, es fundamental el exquisito uso de las luces y de una estética que tiene la cualidad, de dar la impresión de tener en escena un cuadro, una pintura al óleo que en un momento determinado cobra vida. El Teatro Tribueñe se caracteriza por el respeto, el amor y el alto conocimiento de las obras que ponen en cartel, por lo que asistir a alguna de sus propuestas es siempre una elección segura, donde encontraremos calidad, compromiso, profesionalidad y un excelente conocimiento de las obras y los autores. Un compromiso con el teatro y con el público que habla por sí mismo.

Irène Sadowska

Artezblai

Irina Kouberskaya tiene un don particular para entender y penetrar en el universo del teatro esperpéntico de Valle Inclán quien rompe los principios moralistas y burgueses introduciéndose en un mundo donde lo feo y lo deforme se han impuesto «con el derecho de llamarse humanidad y con la estética de lo feo». En su lectura contundente de La rosa de papel Irina Kouberskaya recalca en este mundo confuso y delirante los conflictos extremos, la codicia, los bajos instintos, la deshumanización, la precariedad de la vida de los personajes. Con su sentido absoluto del teatro esperpéntico, en un espacio a la vez concreto y metafórico, capta la naturaleza contradictoria de los personajes grotescos, patéticos, interesados, brutales, y al mismo tiempo frágiles, supersticiosos Irina Kouberskaya maneja con gran arte y lleva a los límites los resortes del humor negro, macabro, la irrisión, lo grotesco.

Ángel Silvelo Gabriel

Fragmentos

En La rosa de papel, también asistimos a esa visión tan particular y mágica que tiene Irina Kouberskaya del teatro, pues igual que una maga, despliega su sabiduría en pos de un mundo mágico y distinto como es el mundo del teatro. Su visión del texto de Valle-Inclán es muy potente y muy rítmica a la vez, porque traduce esa profundidad tenebrosa que posee el costumbrismo gallego de una forma áurica, con momentos estelares como el del contraluz donde se amortaja a la muerta, pues en instantes como ése, aúna como nadie la realidad y la ficción, el cuerpo y el alma, la luz y las sombras, en un maravillosa reinterpretación de la parte más mágica del mundo, de la vida, del ser humano.