Deje que el viento hable

Basado en el legado poético de Tonino Guerra

Dramaturgia y dirección Irina Kouberskaya

Tonino Guerra, conocido como el mejor guionista en la época más gloriosa del cine italiano, amigo y coguionista de los mejores, como Fellini, Antonioni, Tarkovski, etc. no es suficientemente reconocido en su faceta poética.

Guionista de películas tan emblemáticas como Amarcord, Blow Up o Cristo se paró en Éboli, Tonino Guerra además de dramaturgo, escultor, pintor… fue sobre todo un poeta, en el sentido más profundo de la palabra.

El inmenso e inusual humanismo de Tonino Guerra que traspasa cada palabra de su legado poético fue el motivo de crear una obra dramática y dar vida a los personajes de sus metáforas. 

El eco de la estrecha relación de Tonino Guerra con Antonioni encontrará una huella cinematográfica en nuestra obra.

GÉNERO

Comedia

DURACIÓN

80 min

REPARTO

Viuda del cazador – Chelo Vivares
Ángel – José Luis Sanz
Pájaros – Virginia Hernández / Ana Peiró / Ana Moreno

Equipo Artístico

Dramaturgia, Dirección y Escenografía – Irina Kouberskaya

Vestuario – Ana Moreno

Iluminación – Eduardo Pérez de Carrera, Miguel Pérez-Muñoz y Nicolás Orduna

Espacio Sonoro – Iván Oriola

Espacio visual – Fragmentos «Gente del Po» de Antonioni

Coreografía – Sara López

Montaje – Antonio Sosa

Agradecimientos – Fernanda Cabral

 

Una produccion de Tribueñe

Hada Torrijos Suelves

Culturamas

La memoria y el viaje de la vida Conmovedora obra de teatro que también bebe de la comicidad y de puntuales brotes de genialidad por su trascendencia. A lo que sin duda hay que añadir el gran talento que profesa a la hora de dotar a todas sus adaptaciones de unas coreografías que, junto con el elemento visual de la proyección de imágenes, transforman las representaciones en un magistral espectáculo de la palabra, la danza y la imagen, lo que las convierten en una manifestación de teatro total. Una esencia que está al alcance de muy pocos. Deje que el viento hable es un espectáculo total y con mayúsculas, donde lo divino y lo humano se dan la mano bajo el paradigma que esconde el gran secreto de la vida. Todo Literatura. Ángel Silvelo. El último montaje de Irina Kouberskaya navega entre lo poético, lo real y lo conceptual en el Teatro Tribueñe y lo hace de una manera tan delicada que termina por abrazar al espectador. La frontera entre lo terrenal y lo divino se irá diluyendo conforme avance la acción en escena. la propuesta que nos trae Kouberskaya es completamente artística, en cuanto a que diferentes disciplinas del arte se dan la mano en una amalgama que termina siendo perfectamente poética. La danza, la música, la proyección audiovisual y la interpretación del reparto bailan para hacer brillar lo que se dice. La palabra termina siendo vehículo indiscutible de las emociones y los sentimientos que se levantan sobre el Teatro Tribueñe.

José Miguel Vela

Diario Crítico

Kouberskaya recrea en ‘Deje que el viento hable’ el universo personal de Tonino Guerra a través de un cuento teñido tanto por el neorrealismo italiano de posguerra como de la ensoñación y el universo poético del artista. La escenografía, diseñada por la propia dramaturga y directora, es sencilla y poética en extremo. La emoción, la belleza, la vida a borbotones, la poesía y una mirada llena de indulgencia y de candor atraviesan este ‘Deje que el viento hable’ Como siempre, la propuesta de Kouberskaya está llena de sabiduría, experiencia y un inapelable buen gusto por la belleza, el mejor camino de redención para el ser humano.