Tempo de despertar
Cuenta una historia inmemorial que desde la grandeza de la creación toda mujer, todo hombre, serían y son poesía en realidad. Cuentan asimismo las leyendas que cada poema ya nació con cada persona pero que Dios los quiso retener un poco más para podernos velar. Luego pasaron los siglos hasta que sus hijos fuimos logrando despertar a su conciencia para empezar a transmitir su grandeza, sus poemas más amados. Y no sé si lo que les acabó de contar sería cierto o parte de un sueño despierto pero sí sé que mis poemas con dueño, me fueron dictados desde la conmoción de su inmenso amor. Va por ustedes.