Ligazón

Autor Ramón Mª del Valle-Inclán

Dirección Irina Kouberskaya

Hay mucha sed de inteligencia y Valle-Inclán es un torrente que alimenta y estremece la tierra precipitándose desde muy alto. Hemos tratado de compartir su valentía.
Una fantasía poética, intensa, radical y simbólica gira en torno al mito de Orfeo, dejando la piel del escenario impregnada de sones de la Siringa de Baco.

Irina Kouberskaya

 

Escribía Valle Inclán:
“He asistido al cambio de una sociedad de castas y lo que yo vi no lo verá nadie. Soy el historiador de un mundo que acabó conmigo. En éste mundo que yo presento de clérigos, mendigos, escribanos, putas y alcahuetas, lo mejor con todos sus vicios era los hidalgos, lo desaparecido. Mi obra viene a reflejar la vida de un pueblo en desaparición. Mi misión es anotarlo, antes que desaparezca”

GÉNERO

Drama

DURACIÓN

70 min

REPARTO

La Mozuela – Catarina de Azcárate

El Afilador – Miguel Pérez-Muñoz

La Raposa – Chelo Vivares

La Ventera – Ma Luisa Ga Budí

El bulto de manta y Retaco – Ángel Casas

Ficha técnica

Escenografía y figurines – Hugo Pérez de la Pica

Diseño de luces – Eduardo Pérez y Miguel Pérez-Muñoz

Coreógrafo – Sergei Gritsay

Técnico de luces y sonido – Antonio Sosa y Paula Sánchez

Alberto Morate

Blog de Entradas.com

Valle Inclán estaría orgulloso de este montaje de Ligazón. En realidad, de todas las representaciones del Retablo de la Avaricia, la Lujuria y la Muerte que ha llevado a cabo Irina Kouberskaya en el Teatro Tribueñe. Pero Irina no lo trata de tú, sino de usted, como corresponde. Con todo el respeto que requiere. Y en Ligazón la directora también se corta la piel para que su sangre se fusione con el autor, para que haya una unión perenne. Y los actores lo entienden así, se desviven, sufren, le dan la vuelta a la epidermis de sus interpretaciones y nos muestran esos entresijos de los grandes actores. Ligazón para nuestro deleite. Ligazón para vincularnos a don Ramón. Ligazón para no despegarnos de Tribueñe.

Estrella Savirón

A golpe de efecto

Una vez más el Teatro Tribueñe da muestras de su amor por el teatro y por los clásicos, esta vez con un texto de Ramón M. del Valle-Inclán ‘Ligazón‘, con dirección, como es habitual, de Irina Kouberskaya. […] Lo esperpéntico y lo poético se entrecruzan, mientras el espectador se encuentra abrazado y envuelto por la noche, la luna, el viento y el agua en un mundo dentro de este mundo. Irina Kouberskaya realiza una versión que acerca más el texto al público en general, con la utilización de elementos ajenos a la obra pero que le otorgan otra dimensión, las luces, el vestuario, la gestualidad, el vídeo, las referencias orientales, etc. Como siempre, se deja ver la cuidada estética, y el esmerado tratamiento del sonido y el manejo de las luces, sello de identidad de Tribueñe, todos los detalles están cuidados. Teatro mítico que, en este caso, se aleja de otras versiones que hemos podido disfrutar de la obra resaltando, en este caso, su efectismo visual, creando una obra bella que merece ser disfrutada con la mente abierta. Los personajes esquemáticamente dibujados y perfectamente reconocibles, se mueve entre la ficción y la realidad y juegan a la exageración vocal y mímica para recrear el lenguaje simbólico, cargado de metáforas, donde se recrean las actitudes más ingenuas frente a los instintos más primitivos del ser humano. Una obra llena de fuerza y pasión.

Javier Villán

El mundo

Irina Kouberskaya, ha firmado una de las revisiones más potentes vistas por estos pagos del Retablo de la avaricia, la lujuria y la muerte. Valle: Litúrgico, erótico y eterno. En este retablo afloran todos los misterios y realidades de Valle: vanguardismo, erotismo, simbolismo, crítica social y tradición radicalmente española. Y el color. Todo esto y más cosas, mitos, rebeldía, brujería, están presentes en este verídico y litúrgico Valle de la sala Tribueñe. Cuando se revise la historia de los montajes de Valle Inclán, esta desmesura puesta en escena ocupará un puesto de privilegio: puede que esté llamado a ser una de los acontecimientos teatrales del año. Esta vez el júbilo de un Valle esencial nos llega de las manos de Irina Kouberskaya en la sala Tribueñe. Irina lo esencializa en una estética de Arte -de Teatro del Arte- que supera estilizando la poética grotesca del espectáculo.