El vuelo de Clavileño

Basado en El Quijote de Cervantes

Versión y dirección Irina Kouberskaya

Vigilia, ensoñación, fantasía, locura, delirio….son estados de consciencia….El arte salta estas fronteras inventadas por la razón. La obra de Cervantes a pesar de su reconocida universalidad, sigue escondiendo insospechadas claves aún no descubiertas. Vencedor y vencido, convincente nunca convencido, Cervantes nos brinda su rebeldía equilibrada en un mundo lleno de prejuicios que la humanidad está lejos de superar.

Don Quijote y Sancho Panza, convocados por unos duques a una burla, conducen a los participantes hacia una experiencia inesperada. Ironía y humor, el divertimento va de la mano de lo trascendental, la farsa contiene significaciones sutiles, la gravedad no evita la broma, el atrevimiento acompaña a la pureza y la comedia pone en evidencia la increíble dimensión del ser humano; vectores claramente cervantinos todos ellos. Fantasiosa para ver y profunda para pensar.

La evidente necesidad de la presencia del espíritu caballeresco en una, sociedad aletargada desmayada, con valores decadentes ha inspirado “El vuelo de Clavileño” Todo lo nuevo nace desde el contacto con lo esencial: así una visión sorprendente sobre la obra literaria proporciona una triple revelación teatral de la realidad, la subjetividad y la ensoñación. Se pone de manifiesto la necesidad del ser humano de abrir su visión a realidades poliédricas. Ironía y humor son dos aspectos evidentes, que busca insistentemente Cervantes en su obra.

Un deseo de resucitar la brizna fresca de su talento, participar en el torbellino de su imaginación y elevar al espectador hacia la manera nunca dogmática de entender e interpretar el mundo de Cervantes. Combatir la sombra con asombro. 

GÉNERO

Farsa

DURACIÓN

90 min

REPARTO

Don Quijote – Miguel Pérez-Muñoz

Sancho Panza – José Luis Sanz

Duque – Zalo Calero

Duquesa – Badia Albayati / Virginia Hernández

Marquesa Trifaldi – Mª Luisa Gª Budí

Dama 1 – Matilde Juárez / Ana Peiró

Dama 2 – Ana Moreno

Eclesiástico – Juan Sanz

Equípo Artístico

Dirección y versión – Irina Kouberskaya

Escenografía – Eduardo Pérez de Carrera

Vestuario – Taller La niña Pintá

Iluminación – Eduardo Pérez de Carrera, Miguel Pérez-Muñoz y Nicolás Orduna

 

Una producción de Tribueñe

Luis Eduardo Siles

CineyTeatro.es

El deseo de rescatar el humor y la risa, la tan reconocida ironía cervantina, por hacer del teatro, de la vida una fuente de conocimiento, ese «aprender deleitando», tan del gusto también de Cervantes. ABC CULTURA. José Manuel Lucía Megías “El vuelo de Clavileño” es una obra delicada, poética y sabia: un hermosísimo vuelo teatral. […] joya teatral, de una estética visual maravillosa, que en ocasiones parece una pintura escénica.

José Miguel Vila

Diario Crítico

Una propuesta escénica llena de ironía, de buen humor, de imaginación desbordante y una plástica exquisita en donde resurgen los grandes valores éticos y estéticos que han movido la cultura occidental, en general, y de la española en particular […] Levantan una comedia con dobles y triples lecturas, en donde el humor aparente encierra cuestiones profundas sobre la libertad del hombre, la lealtad, la fidelidad, la capacidad de superar lo aparente y de materializar lo intangible. El ciclón de escenas hilarantes, la ingeniosidad de la palabra –sobre todo las exquisitas digresiones entre amo y criado-, la plástica surgida por apenas unos cuantos lienzos de tela de variados colores manejados con suavidad y precisión por todo el elenco, y la música de aires españoles, árabes y rusos (Kouberskaya es una maestra en la fusión en escena de tradiciones musicales) hacen de ‘El vuelo de Clavileño’ una propuesta unas veces delirante, otras profunda y siempre divertida, irónica, asombrosa, cautivante y encantadora.

Alberto Morate

Entradas.com

Irina Kouberskaya, escoge el capítulo de El vuelo de Clavileño de la 2ª parte de El Quijote para hacernos una lectura totalmente barroca, de fantasía, y poética, respetuosa, pero libre, descubriéndonos con ojos teatrales la posibilidad intrínseca de crear sobre lo mágico, de no tomarlo como un capítulo más, sino una verdadera recreación de los sentidos y los sentimientos, de la relación cada vez más indisoluble de escudero y caballero, de complementarse en vivencias, necesidad de no limitar ni ensoñación ni realidad. El elenco, perfectamente coordinado, entre la metáfora y la hipérbole, se mueven al unísono en un equilibrado compendio teatral de movimiento, voces, entrega, pasión, juego teatral. Nunca defraudan los montajes de Irina Kouberskaya, porque lee los textos buscando lo escondido, lo insospechado, lo intrínseco, lo visceral, y le da una vuelta de arte y belleza llenos de esplendor para solaz de nuestras ávidas mentes de espectador.